Calimaqueísmo y hermenéutica mística: Filitas (fr.10 Pow.), Catulo 17 y otros textos

1. Centrando el problema interpretativo que plantea Filitas fr.10

Οὐ μέ ὀρέων ἀποφώλιος ἀγροιώτης

   αἱρήσει κλήϑρην, αἰρόμενος μακέλην,

ἀλλ᾿ ἐπέων εἰδὼς κόσμον καὶ πολλὰ μογήσας,

   μύϑων παντοίων οἶμον ἐπιστάμενος 

Ningún rústico ἀποφώλιος (1) de los montes / me llevará a mí, el aliso, alzando el azadón,/ sino el que conociendo el orden bello de las palabras, y habiendo padecido mucho/ ha llegado a entender el camino de todo tipo de relatos

Este paignion de Filitas (como tal lo transmite Estobeo) se ha venido considerando la primera autorepresentación de un poeta erudito de época helenística. Su carácter autoreferencial es indudable. Las fatigas y exhaustividad intelectuales son la seña de identidad de Filitas desde su propia época. Las descripciones que le dedican sus coetáneos, y que se prestan a una comparación con estos versos, se refieren en principio al Filitas estudioso (y concretamente lexicógrafo (2)), pero, tratándose en este caso de un poema y de una imagen que se leen en función de los estereotipos alejandrinos, los críticos los han referido primariamente al Filitas poeta, y sus fatigas, a la cuidada elaboración de los versos, incluído eso sí el trabajo erudito que hay detrás de esa elaboración. Es la receta consabida para vincular las dos facetas profesionales de estos autores. Hay, sin embargo, una noción clave y poco desarrollada cuando se habla de la erudición de estos poetas, y es la de la interpretación, su condición de poetas exegetas: trataré de explicarlo a través del problema concreto, y pasado por alto, que plantea el paignion.

[(1) Prefiero no traducir este término hasta haberlo discutido. Tampoco es fácil reflejar las ambigüedades, sin duda buscadas, del primer dístico que resume bien W. Kuchenmüller, Philetae Coi reliquiae, Berlin, 1928, p.62-3. ..quam scite verba aenigmatis causa eligantur et disponantur .. e)c o)re/wn potest referri ad ai¸rh/sei et ad a)groiw¯thj, ai¸rh/sei significat et accipere et auferre, ai¹ro/menoj make/lhn non minus ad ai¸rh/sei klh/qrhn attribui videtur quam ad a)groiw¯thj.
(2) Más directamente en Hermesianax 7,75-8, Athen. 9, 401D y Suda: vox Philetas, éstos últimos derivados con toda probabilidad de la comedia, en la que Filitas entró de inmediato (testigo: la burla de sus estudios homéricos en Strato), engrosando con el ‘erudito’ los tipos de ‘intelectual’ objeto de parodia, pero la novedad no debiera hacer olvidar los elementos de continuidad con las parodias anteriores del poeta ditirámbico, o del filósofo. En el retrato del nuevo Posidippo AB 63 (X, 16-25) conviven rasgos que parecen principios poéticos con otros que evocan al Filitas ‘estudioso’ de los demás testigos, -la intensa concentración y la obsesión por la ‘verdad’-, pero que parecen haber saltado de casilla, al no aparecer la lengua como objeto de esos desvelos. Pero esto no es verdad, sólo que todas las traducciones de a)nqrwpistiì (v.3) eluden la referencia a ‘la lengua de los hombres’ que hay siempre en ese término y ese es un reflejo de la poca claridad que existe sobre las relaciones entre los estudios léxicos de Filitas y su poesía, y entre ambos y su fijación con la ‘palabra mentirosa’ (Athen. y Suda). Espero que nuestro análisis del paignion contribuya a aclarar esas relaciones.]

La interpretación es una operación intelectual involucrada en el paignion ya a nivel superficial: se trata de un griphus y ‘apoderarse del aliso’ implica por fuerza resolver ese enigma (y activar en αἱρέω también el significado ‘comprender’(3) ). Esta obviedad arrastra, sin embargo, una consecuencia indeseada: saca del texto tanto al poeta como al erudito y convierte los v. 3-4 en definición de un receptor ideal, el capaz de entender este enigma y, por extensión, el tipo de versos que escribe Filitas. En realidad, resulta tan difícil leyendo esos versos expulsar de ellos al ‘autor’ que quien ha visto este problema se inclina por descartar antes al destinatario (4) o, acercándose más a la solución, por la doble referencia, como hace Sier para quien estarían fundidos en uno el poeta docto y su lector ideal (5). Ahora bien, esa superposición de roles cobra pleno sentido descubriendo otra operación de interpretación más oculta en el texto, la que convierte al propio Filitas en un receptor doctus y, más concretamente, en un intérprete de textos. Esto requiere combinar la declaración programática y otro elemento central en el significado del poema: las referencias al libro 5º de la Odisea.

(3) K. Spanoudakis, Philitas of Cos, Leiden 2002, p.320.
(4) A. T. Cozzoli, en “Lexis” 16, 1998, p.2
(5) K. Sier, Philitas’Erle oder: die Kunts des Zitierens (Fr.10), “Philologus” 145, 2001, p.72

Sier ya ha hecho la crítica de los que han tratado de descifrar la persona loquens, el κληϑρη (6), obviando el intertexto homérico del que procede ese árbol. Esto es innegable. El aliso sólo aparece en Homero en ese libro y es una rareza en toda la poesía griega, pero, además, llega acompañado de otro material del mismo pasaje (incluido un vocablo de sentido discutido, polo de atracción para un autor como Filitas: ἀποφώλιος). Por lo tanto, quien habla aquí es, en primera instancia, un objeto de la odisea. Este ‘despojo’ continuado (7) convierte el episodio de Calipso en un punto de partida de análisis obligado e invita a tomar en cuenta todo el episodio y no sólo al árbol. Pero me concentro de momento en él para explicar con más economía el problema teórico que planteo.

(6) Resúmenes de todo lo propuesto en las nuevas ediciones de Filitas, K. Spanoudakis op. cit. 318 ss, y L. Sbardella, Filita. Testimonianze e frammenti poetici, Roma, 2000, p.128 ss. Ninguna ha resultado satisfactoria a la hora de integrar todos los elementos del texto.
(7) Lo recoge G. Garriga, (“Lexis” 3, 1989, 79-87) p.83. Este modo de utilizar a Homero, extrayendo términos o junturas sueltas a lo largo de un episodio, es el mismo que aparece en la parodia de Filitas por el cómico Strato; el procedimiento nos está diciendo algo sobre él.

Los autores que sí han tenido en cuenta ese trasfondo de la odisea, se han visto por fuerza enfrentados a la pregunta, ‘¿qué hay en ese árbol homérico o (para no mezclar al aliso real) en ese objeto poético, en esa cifra intertextual, como dice Sier, que permite a Filitas convertirlo en la voz de su poética? Como el árbol no les contesta a esa pregunta, se acude a otros elementos del episodio más fáciles de convertir en metáforas literarias (en especial, las operaciones de ‘carpintería’ que lleva a cabo Ulises en ese pasaje para convertir el κλήϑρη, y otros árboles, en la ‘balsa’ que lo sacará de la isla de Calipso), y se margina al aliso, o se le convierte en representante genérico de la ‘epica’ (8). Pero la pregunta más simple y pertinente, cómo interpreta Filitas el aliso homérico y su contexto, no se plantea. Filitas hace decir al árbol de la odisea: nadie va a poder atraparme sin seguir el método de Filitas, y con ello está diciendo, él sí me entendió y estos versos lo demuestran; si sois capaces de descifrarlos, comprenderéis y obtendréis el κλήϑρη. La pregunta lleva consigo la necesidad de indagar no sólo en el texto de Filitas, sino también en el de la odisea (en el sentido de no operar con él como si su sentido se desprendiera de la mera lectura y fuera el mismo para Filitas que para nosotros, no dar por supuesto que el ‘aliso’ no significa ‘nada’ en Homero); implica asimismo (sólo entonces la analogía entre construcción de la balsa y creación poética, que no niego (9), tendría desarrollos menos subjetivos) tener en cuenta los modelos teóricos de hermenéutica accesibles a Filitas.

(8) Lo primero en Garriga art. Cit, lo segundo en Sier art. cit., éste introduce otro elemento metaliterario en el diálogo intertextual, una alusión a Demócrito B21 “Homero, poseedor de una naturaleza divina, construyó el bello-orden de todo tipo de palabras”, que une un léxico común con los v.3-4 de Filitas y el ‘martillear’ de enlace con la odisea; no niego esa posibilidad pero no le sigo en las conclusiones, incompatibles con el significado que daremos al klh/qrh y además basadas en una interpretación que no tiene en cuenta la poética atomística de Demócrito.
(9) Aunque aquí sólo haremos un uso lateral de ella (al cruzar el ‘aliso’ con la nave Argo).

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: