Calimaqueísmo y hermenéutica mística: Filitas (fr.10 Pow.), Catulo 17 y otros textos

8. El instrumento del rústico.- La crítica textual de Filitas en Ilíada 21

La ma/kella es un hapax homérico, el hombre que la porta no está cavando en la tierra pero sí ‘clarificando’ (desatascando de obstáculos) un foso o canal de regadío (xersiì ma/kellan eÃxwn, a)ma/rhj e)c eÃxmata ba/llwn), en una imagen que se puede intuir atractiva para un Calímaco que repudia las aguas que arrastran inmundicias y lodo (H.2, 109). El símil donde se encuentra (il.21, 257-62)(179) fue de hecho reutilizado a menudo en la poesía alejandrina, y Homero, incluyendo 6 hapax en 6 versos (180), era el primer inductor de una labor exegética. Pero no se entiende ésta limitándose a constatar que Calímaco retoma el raro a)ma/rhj (canal) en H. 6, 29, por donde fluye una de sus aguas cristalinas, o (en el contexto filiteo de la Hecale que analizamos antes) crea un a)nh\r u(dathgo\j a partir del que encauza y dirige ese riego iliádico (a)nh\r o)xethgo\j que uÀdati r(o/on h(gemoneu/v ) (181) …etc.

(179) Aquiles luchando contra el Escamandro es: “como cuando un hombre canalizador desde fuente de agua negra / guía con el agua una corriente por plantas y jardines / sosteniendo en sus manos la azada, echando fuera del canal los obstaculos, / según avanza la corriente se remueven todos los cantos rodados debajo, y al descender veloz susurra / en el terreno inclinado, y adelanta incluso al que la guía”
(180) Lo señala K. Spanoudakis, Philitas cit. p.324
(181) “amares” en los poetas alejandrinos y la erudición antigua, A.Rengakos, en “Zei. Pap. Epig.” 94, 1992, 32; ese origen del u(dathgo\j , salvo error, ha pasado desapercibido; Theoc. id.7, 137 tiene un calco de 21,261 (descripción del agua sagrada que bajaba fluyendo y murmurando desde el antro de las ninfas) …

El símil pertenece a la lucha de Aquiles con el río Escamandro, el episodio en el que las luchas del héroe se plantean por una vez de forma abierta como un conflicto ‘teológico’, al representar la rivalidad entre la religión olímpica de Zeus y la dominada por el elemento ctónico del agua (182). De los 4 lugares en que los escolios homéricos citan opciones textuales de Filitas, dos pertenecen a este episodio (Dettori fr. 27 y 28); sus puntos de vista en este campo de la crítica textual se han considerado pueriles, pero pueden parecerlo menos si se ven bajo la óptica de un intérprete místico (incluso si fuesen erradas las propuestas concretas).

(182) Personificado, además, en el Aqueloo (sobre todo en la versión de Zenodoto que omitía el v.195 y con él la referencia a Oceano); el Aqueloo es un elemento de enganche con la Grecia occidental, y vemos en los escolios como su presencia provoca las remisiones a la Hélade primitiva en torno a Dodona, ligada a este río no sólo por cercanía geográfica sino porque tenía un papel estelar en el funcionamiento del oráculo. Antes de luchar con el río, Aquiles lucha dentro de él con personajes muy fáciles de leer en el código órfico, sobre todo Asteropeo, -he visto la naturalidad con que todos los nombres que contienen el ‘astro’ se asimilan (o proceden de) a ese código, lo que recuerda el nombre iniciático de las láminas órficas, Asteros, o la formula de la mismas, ‘soy hijo de la tierra y del cielo ‘estrellado’´. Sobre Licaón luego en el texto.

En Il.21, 249 ss, el río (‘el gran dios’) arremete “ennegreciéndose” contra Aquiles, Aquiles se lanza “con ojos de águila negra” (252 ai¹etou= oÃmmat’ eÃxwn me/lanoj): no con ‘ojos’ replicaba Aristarco en el Contra Filitas, sino con ‘impulso’ (oiãmat’) de águila: la ruptura de la barrera física entre hombres y animales es lo que molesta a Aristarco, vuelve a defender oiãmata vs oÃmmata en il.8, 349, esta vez en contra de Zenodoto, pero también de la vulgata, y de la propia lógica del texto (183). En el paso que comentamos, se le da la razón, pero tal vez para lo que está viendo Aquiles en esta experiencia digna de un chamán, necesite ‘ojos de águila’. Homero ha querido que en ese instante los dos contrincantes se ‘parezcan’ (río negro / ojos negros), y estos detalles especulares son propios de las luchas iniciáticas (184), el error de Filitas, si tal es, puede basarse en buenos argumentos.

(183) Coartando en este caso el que Héctor tenga unos ‘ojos de Gorgona y de Ares’ –igual de molesta es la fusión de hombre y dios- V. E. Dettori, op. cit., p.173.
(184) En el Himno Hom. a Hermes (360), la rareza léxica (la/wn =mirar?) que vuelve enigmática una mirada de águila sólo se repite en el momento más enigmático de la enigmática representación grabada en el broche de od. 19, 229, que describe unos de estos enfrentamientos ‘especulares’.

La cólera del Escamandro ha empezado a soliviantarse (v.136ss) con la matanza en sus aguas de Licaón, al que Aquiles dirige estas palabras ya muerto: en la opción de Aristarco:

126 qr%¯skwn tij kata\ ku=ma me/lainan friÍx’ u(pai¿+cei
i¹xqu/j, oÀj ke fa/gvsi Luka/onoj a)rge/ta dhmo/n.

Esta versión quiere que aquí no haya otra cosa que la habitual amenaza al destino del cadáver insepulto, adaptada al medio acuático, aunque el verbo es raro y con él los movimientos del pez son bien confusos: “saltando bajo la ola se lanzara por debajo de la negra rizadura/ un pez que acaso se comerá la blanca grasa de Licaón” (185). El significado con la opción de Filitas (u(palu/cei por u(pai¿+cei) : “saltando entre olas se salvará del helamiento / un pez que habrá comido la blanca grasa de Licaón”.

(185) Reproduzco los movimientos como los parafraseó Porfirio que dedica (también los escolios) mucho espacio a encontrar la lógica de estos movimientos; la complicación añadida de que el cadáver ha de permanecer a flote para que se lo coma el pez en ese lugar (lleva a imaginar en los escolios, 1º su vaciado en las profundidades, vuelta a superficie y encuentro con el pez) es igual para las dos lecturas, pero la naturaleza ‘simbólica’ de la opción de Filitas puede convivir mejor con la falta de lógica ‘superficial’.

Filitas no especula con el texto, u(palu/cei es en la forma y en la tradición manuscrita la elección ‘normal’ (ed. Dettori, p.171), su dificultad está en el significado, Filitas lo resuelve dando a friÍka (nom. phrix) el significado de fri¿kh, un estremecimiento provocado por el frío (en el tipo de práctica etimológica de los misticistas este es un proceder natural, pero además la historia de esos dos términos es muy promiscua); pero Aristarco tiene su presa: ese significado no lo conoce Homero. Los testigos que recogen la preferencia de Filitas la asocian a una interpretación, los peces así engordados escapan a un aterimiento que supondría su muerte (186). Es decir, la muerte de Licaón se anuda con la vida del pez. Un órfico se alegraría de encontrar este tipo de imagen en Homero, donde el ciclo de regeneración (base de los cultos ctónicos) se presenta ya en una versión (más de su ideario y de los sistemas filosóficos derivados de él como el de Empédocles) en que todos los seres de la naturaleza intercambian sus destinos (187); y si se equivocaba, de nuevo Homero le daba pie a ello, porque Licaón –hijo de Príamo y de una madre ‘lélege’- ha aparecido ante los ojos de Aquiles como un ‘resucitado’ (188) y como tal lo trata, y como tal lo ‘vuelve’ a matar:

Mas venga ya, la punta de mi lanza también/ va a probar, para que yo llegue a ver en mis mientes y a saber/ si igualmente de allí regresará, o si lo retendrá / la tierra que procrea seres vivos , y que retiene incluso a los fuertes.”

frente a todo esto, ¿era tanta audacia hacer que phrix designase un estremecimiento de frío cuando en el propio Homero el significado supuestamente primario (el rizado que produce en el mar el viento al empezar a moverse), se extiende a otras cosas que se erizan (espalda de un jabali, batalla..)?

(186) il.21, 126 {2 Ariston.} pro\j to\ shmaino/menon: Filh/taj ga\r kaiì Kalli¿stratoj gra/fousi “friÍx’ u(palu/cei” , le/gontej oÀti oi¸ pi¿onej tw½n i¹xqu/wn kaiì euÃtrofoi to\ yu=xoj u(pome/nousi kaiì ou) fqei¿rontai. o( de\ poihth\j ou)de/pote fri¿khn to\ yu=xoj eiãrhken, a)lla\ to\ e)k galh/nhj prw½ton e)corqou/menon ku=ma. … A. Eust. v.127 u(palu/cei, toute/stin e)kfeu/cetai, dia\ th\n e)k th=j lipa/nsewj qermo/thta to\ qanathfo/ron yu=xoj, w¨j friko/j, fhsi¿, legome/nou tou= yu/xouj, oÀper ou)k eÃstin ¸Omhriko/n.
(187) Siendo, además, el pez un animal de gran simbolismo en el orfismo (como lo será en el cristianismo), de ahí el empeño de una parte de la exégesis antigua en que el i¸ero\n i¹xqu/n de il. 16, 407 no sea sagrado (ieros significa ahí megas, especulan), a pesar de los varios simbolismos que lo rodean (como el ‘bronce sonoro’ –v.n. 69– con que lo extrae el pescador). Los fragm. de Filitas y Call. reflejan su participación en otro debate relacionado con ése, cuál es la especie concreta del pez sagrado.
(188) No es simplemente un modo de expresar la sorpresa por ver reaparecer a quien un día vendió en Lemnos, el lenguaje va mucho más lejos, y de hecho entra en contradicción con la narrativa: 21,54ss: “ay, ay, un gran prodigio es el que contemplo con mis ojos,/ seguro que los troyanos magnánimos que yo he matado, / de nuevo se erguirán de debajo de la brumosa oscuridad, (auÅtij a)nasth/sontai u(po\ zo/fou h)ero/entoj,)/ como éste ha vuelto escapando al implacable día, / después de haber sido vendido en la sacratísima Lemnos, y no lo ha retenido/ el mar de agua grisacea, que sujeta a muchos contra su voluntad.

Estas intervenciones delatan el interés de Filitas por el episodio en general (189) y no sólo por el símil del ‘azadón’, que es una prolongación del tema del poder de los elementos (ctónicos), solo que en este marco, ajeno a la acción heroica, el agua sí se impone al héroe (v.262), lo que no ocurrirá a la postre en la narrativa. Al analizar el interés de los ‘poetas nuevos’ por las escenas de vida cotidiana en la épica no debiera prescindirse de este tipo de relación con el contexto, ni de otros simbolismos: ya nos referimos a la acumulación de palabras insólitas en torno a esa acequia; el hombre que limpia el agua de obstáculos aparece, con una fácil transposición, como la presencia dentro del epos del intérprete previsto por el texto (en Homero el código de referencias a la labor interpretativa, v.n.__, incluye también al tipo de personaje capaz de detectar los ‘sémata’ y descifrarlos, sean profetas profesionales, figuras como Néstor o mujeres como Penélope y Helena… ¿por qué no habría de aparecer el intérprete también bajo esta forma cifrada? (190)). En todo caso, parece una lectura natural para los poetas de los que hablamos, pero remover ahí los obstáculos no significa sólo averiguar el significado de ese cúmulo de rarezas; en la caracterización que aquí damos a su hermenéutica, ésta se fusiona con un principio de su poética: la purificación de las ‘fuentes’, de Homero sobre todo, y no por mero gusto estético por lo leptós, sino porque se está limpiando de ‘excrecencias’ el epos y extrayendo las señales de su verdadero trasfondo (191).

(189) Las intervenciones conocidas de F. en el texto homérico no apuntan a un trabajo sistemático, de tipo editorial, ni hay noticias al respecto.
(190) Máxime cuando los símiles son un elemento de engarce en la épica con la poesía oracular v. L. Muellner, The simile of the cranes and Pygmies, “Harv. St. Cl. Ph.” 93, 1990, 59-101.
(191) En una lectura reciente del prologo de los Telquines, B. Acosta-Hughes y S.A. Stephens (“Cl.Ph.” 97, 2002, 238-55) se concluye que Calímaco, por medio de selecciones arbitrarias en Homero, lo hace aparecer como precursor de sus tesis poéticas, entre las que ellos incluyen acertadamente una ideología erótica; pero donde ellos hablan de misreading consciente y de ideología novedosa, yo hablo de hermenéutica que ‘selecciona’ para rescatar en Homero esa ideología (erótico-mistérica) como elementos originarios ancestrales.

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: